lunes, 14 de septiembre de 2009

TIEMPO DE BERREA EN CABAÑEROS

Comienza un nuevo curso, y con renovadas?? energías retomamos y centramos un poco este blog.
En Septiembre además los ciervos inician su período de celo bramando a los cuatro vientos que ya se acaba el verano.
La visita guiada en vehículo en el interior del Parque Nacional de cabañeros nos permite observar este impresionante espectáculo de la Naturaleza en España.
Lo primero que probablemente veamos son ciervas con sus crías, pero no es nada comparado con la visión de grupos de ciervos formados por un machos y su harén trotando por la raña en una estampa próxima al Serengueti africano.

El caso es que no veremos un sólo grupo sino muchos, por lo que el número de ejemplares que veremos serán varios centenares, y por supuesto hermosos venados con unas cuernas de aquí te espero.

Por cierto, el número de puntas no está relacionado con la edad, si no más bien con la alimentación que lleve. Estas cuernas se caerán con los fríos invernales al suelo y les volverán a salir en primavera.

domingo, 6 de septiembre de 2009

ALCORNOCAL EN VALLADOLID

Para los asiduos de este blog queda claro que me gustan los árboles. Por eso hoy dedico uno minutos de mi tiempo para hablar de un grupo de ellos, casi casi un bosque, de alcornoques.

El alcornoque es un árbol parecido a la encina, pero que necesita unas condiciones más elevadas de humedad y de temperatura. De su corteza se extrae el corcho.
En la provincia de Valladolid hay un pequeño grupo de alcornoques, único en la provincia, en la orilla oriental del Río Zapardiel cerca de Foncastín. Si buscamos en los mapas su localización aparece como PINAR de Valdegalindo, y es que efectivamente están rodeados e invadidos de pinos. De forma que la parcela donde se encuentran probablemente tiene más pies de pino que de alcornoque.

Existe una pista que lo bordea por el Este, allí existen buenos ejemplares pero también he observado la mala salud de los ejemplares de menor porte, casi todos secos y algunos rendidos en el suelo. No podemos permitir que este excepcional bosquete desaparezca algún día, no sólo por su rareza, sino también por la fauna que acoge en su interior que aunque no se deja ver por completo, sus evidentes rastros en forma de pisadas están escritas en el arenal de los caminos. Así mismo sorprende la cantidad de nidos de carpintero que hay en esos resecos troncos.

Otros alcornoques resisten como pueden el embate de los cultivos, y quedan como defensa de las tempestades para los restantes congéneres:

En este vínculo podéis acceder a la ruta descrita en wikilock, y que se adentra en el alcornocal.
Lamento que las fotos no tengan la luminosidad adecuada, pero la hora casi nocturna lo impidió. Gracias Carlos, Gema y Alejandro por enseñarme este tesoro.